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Luis (Paranormal)



El Boleto
Todo comenzó con aquel boleto, al subir al ómnibus supe que algo no estaba bien, esa sensación no me abandonaba, me senté atrás abrí un poco la ventanilla mientras mis manos jugaban con el boleto que me había sido entregado al subir…

Aburrido, comencé a observar detenidamente la numeración de mi pasaje (2475), nunca me había detenido en la pequeña inscripción casi imperceptible que tenía debajo. La acerqué a mis ojos para verla mejor, decía calle Pymargal a las 00:00 hs. Doblé el boleto y lo guardé en el bolsillo…

Me acomodé en el asiento, me relajé y me dormí. El salto del colectivo al pasar sobre un bache me despertó, abrí los ojos y miré hacia afuera buscando un punto de referencia que me indicara donde me encontraba, un cartel señalador de calles me indicaba que estábamos pasando por la calle Pymargal al 2400, inmediatamente me vino a la mente la numeración del boleto (2475), busqué el lugar con la vista, y allí estaba un pequeño negocio medio desvencijado con un cartel en su entrada indicando su nombre, AVERNUS.

Llegué a destino, pero esa dirección y ese negocio no se iban de mi cabeza, trataba de pensar en otra cosa pero siempre el recuerdo de ese lugar ametrallaba mis pensamientos…

Al llegar a casa, como siempre, tiré las llaves en la mesa, revisé los mensajes, le di de comer al gato, me saqué los zapatos y me pegué una buena ducha, para después leer la novela que estaba deseoso de terminar; estaba tan cansado que solo pude leer cinco hojas, el cansancio se colgaba de mis párpados haciendo fuerza para cerrar mis ojos  y apagar las luces…

Me fui a acostar, cerré los ojos y otra vez ese pensamiento vino a mi mente, pero esta vez con los datos unidos como en un mensaje (Pymargal 2475 a las 00:00 hs, en el local AVERNUS). Por un lado el deseo de dormir, por otro, el cuerpo decía que no…

(22:00hs.) Daba vueltas en la cama con ese pensamiento que no me abandonaba, comencé a transpirar, los ojos ya no se cerraban, sino por el contrario se abrían aún mas, paseaban por la oscuridad cerrada de un cuarto que solo ayudaba a pensar en esa maldita dirección y aquel negocio con esa hora exacta…

(22:15hs.) Seguía dando vueltas en la cama, luchando contra el insomnio, siempre fui de buen dormir debido a mis múltiples actividades, pero esta vez noté que el insomnio estaba yendo al gimnasio por que me estaba ganando la pulseada con facilidad…

(22:30hs.) No tengo sueño “…Pymargal 2475 a las 00:00 hs en el local AVERNUS…”

(22:35hs.) Sigo sin poder dormir “…Pymargal 2475 a las 00:00 hs en el local AVERNUS…”

(22:40hs.) Después de mi vuelta numero cinco mil, esa maldita frase por primera vez sale de mi boca “…Pymargal 2475 a las 00:00 hs en el local AVERNUS…”

Comencé a repetir esa frase sin poder detenerme “…Pymargal 2475 a las 00:00 hs en el local AVERNUS…”, esto no estaba bien, tuve que tapar mi boca para no seguir repitiéndola pero si bien no salían las palabras, la frase seguía torturando mi mente.

Solo había una manera de terminar con esta tortura y era ir a esa dirección, miré la hora y eran las 23:15 hs. , el lugar estaba a unos quince minutos de aquí así que tenía tiempo para llegar allí y terminar con esto de una buena vez…

Miré la hora en el reloj de la mesita de luz nuevamente 23:16 hs., me vestí con las mismas ropas que había usado durante el día, tomé las llaves, palpé mis bolsillos asegurándome de tener la billetera y salí. La noche estaba fría, más negra que de costumbre, me llamó la atención camino a buscar un taxi que no veía sombras, las cosas ni mi persona proyectaban sombras, deben ser mis ojos, producto de mi cansancio pensé.

A lo lejos divisé un taxi, lo detuve, inmediatamente y sin pensar mis labios dispararon aquella frase que había martillado mi cabeza “…Pymargal 2475 al local AVERNUS …”por favor, el taxista se dio vuelta me miró y sonrió…

Durante el viaje el taxista me observaba por el espejo retrovisor, me comenzó a poner nervioso así que tenía que cortar el clima

-  ¿Parece que va a llover, no? -Dije tímidamente

-   Las almas necesitan un poco de agua para ser visibles-, me dijo

… no entendí su respuesta, solo se me ocurrió que había consumido o fumado algún tipo de sustancia por lo que no sabía lo que decía. Sin darme cuenta ya estábamos en la calle Pymargal

- Ahí señor, antes de llegar a la esquina, frente al local que dice AVERNUS por favor-

- Lo sé- me dijo, y volvió a sonreír

- ¿Cuánto es?-

- Nada, esto ya está pago-

- Bueno, gracias que tengas una buena noche-

- Igualmente y que descanses- me dijo, y se retiró, dejándome frente al local

Miré mi reloj 23:50hs, el frío me obligó a meter las manos en mis bolsillos, mis dedos descubrieron dentro aquel boleto, casi por instinto observé aquellas inscripciones que me habían llevado hacia allí y las repetí en voz baja “…Pymargal 2475 a las 00:00 hs en el local AVERNUS…”

Una ráfaga de viento me despeinó repentinamente fue como un cachetazo a lo que siguió una voz masculina muy grave

- ¿Hace mucho que esperas?-

- No- le dije

- Le pareceré loco pero la verdad es que no sé ni por que estoy aquí…

- No me pareces loco, seguramente por lo mismo que todos-

-¿Tienes el boleto contigo?-

Sin saber que hacía, ni el por qué, le mostré el boleto que todavía estaba en mi mano

-Muy bien, pasa amigo que te lo explico adentro-

No recuerdo haber pasado por la puerta del local, solo sé que estábamos adentro, miré a mi alrededor, si bien de afuera parecía un pequeño local, por dentro era inmenso, unos cuadros enormes  de Dalí llamaron mi atención

- ¡Que buenas réplicas!- le dije

- Son originales- me contestó

-¡Guauu, lo que deben costar…!-

 

Se encontraba anotando algo en un libro, solo atinó a levantar la cabeza y mirar con displicencia el cuadro y decir:

-Si, creo que sí…-

De repente terminó las anotaciones y me dijo

-¿Sabes por qué estás aquí?

-Ni idea…-(dije)

Te explico: A las 21:05 del día de hoy, tu saliste de tu trabajo para dirigirte a tu casa, hoy fue el único día que no engañaste a tu novia con la secretaria del jefe, ya que esta no quiso saber nada contigo, además también sabes que los libros que llevas están fraguados por ti dejándote una ganancia anual de 500 mil dólares sin que nadie lo note, y ni hablar de tu madre que no la llamas desde que te fuiste a vivir solo, ella llora de pena por eso, tu lo sabes pero no te interesa. Pero dejemos de lado los pequeños detalles y pasemos al  “¿por qué estás aquí?”. Cuando subiste al colectivo que te trasladaba a tu casa lo que sentiste como un bache no fue otra cosa que un accidente, todos los que viajaban allí estaban condenados, así que cada boleto tenía una dirección distinta según los actos que hayan hecho en vida; tú, querido amigo, estas condenado a vagar por este negocio durante la eternidad repitiendo a cada paso y sin poder evitarlo “…Pymargal 2475 a las 00:00 hs en el local AVERNUS…”

Lo miré, primero extrañado, después comencé a reír

-Esto es una broma de Enrique, seguro ese hijo de su madre te contó todo y se quieren burlar de mí…-

-Nunca hago bromas- me dijo serio aquel tipo

Me levanté de inmediato, salí a la calle, una fila de personas estaba afuera con su boleto en la mano esperando ser atendidas…

Ya no recuerdo nada, solo sé que recorro esta calle por el resto de mi muerte repitiendo esa maldita frase “…Pymargal 2475 a las 00:00 hs en el local AVERNUS…”, “…Pymargal 2475 a las 00:00 hs en el local AVERNUS…”,“…Pymargal 2475 a las 00:00 hs en el local AVERNUS…”

EL VAMPIRO

Caminando por la calle un día me encontré un vampiro, estaba triste,  sentado solo y llorando bajo un viejo puente. Me acerqué y le pregunté a que se debían sus lágrimas, sin levantar la vista solo atinó a decirme que el vivir eternamente no era vida, y peor aún si lo que muchos dicen vivir eternamente no existe, si estas muerto en un mundo de vivos que pueden sufrir sus vidas, es dura la muerte, me dijo; cuando es eternamente vivida.

Mientras me relataba sobre su amor y cuanto la extrañaba a través de los siglos, iba comprendiendo su dolor, y la tristeza suya se fue haciendo mía, puse mi mano en su hombro como para darle ánimo para que me sintiera cerca, no levantó la cabeza ni la vista para mirarme, solo acrecenté su llanto y su dolor.

El vampiro triste me dijo entonces que nunca tuvo un amigo, que no entendía eso de escuchar al otro, de compartir sus penas de acompañar su dolor, de abrazar para proteger…

Luego de darme las gracias por el gesto que yo había tenido, se abalanzó sobre mí bebiendo toda mi sangre y clavándome  una estaca para que yo no fuera como él y sufriera la eterna muerte en un mundo de vivos…



Soy yo
En el patio los niños juegan, es curioso nunca tuve niños, uno de
ellos se detiene, y mira hacia el piso de arriba en donde me encuentro, con una sonrisa maliciosa me observa, lo siento metiéndose en mis ojos, me señala a su derecha. Los demás niños que con el juegan se detienen, como en complicidad, levantan la vista hacia mi y también sonríen, un escalofrío recorre mi cuerpo, todos señalan hacia el mismo lugar; giro mi cabeza hacia el lugar señalado, siento un profundo dolor y una sensación de vacío casi de inmediato, observo el lugar señalado, las cruces clavadas sobre la tierra me dicen, me grafican la visión de un cementerio…

 

Inmediatamente me veo caminando entre cruces, veo a personas llorando alrededor mío, y una mujer hermosa dándome una flor que no puedo agarrar…

Me encuentro jugando con un grupo de niños que no conozco, me detengo, sonrío maliciosamente y señalo a un desconocido que en esa casa se encuentra, quiero que mire donde yo me encontraba, quiero que mire donde descanso por las noches, y donde de ves en cuando van a visitarme…







 
   
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